
En esta vida suceden acontecimientos graves,dolorosos,preocupantes...
Sería fantástico si tuvieramos un manual para saber actuar en esas emergencias, saber acercarnos, decir la palabra correcta, saber cómo y de que manera consolar o acompañar en el desconsuelo...
Mientras tanto, a falta de manual creo,podríamos solamente comportarnos con sinceridad,poner una mano sobre el hombro, dar una sonrisa, decir un "te quiero mucho pero no se como ayudarte".
Y no olvidar nunca que ese prójimo que la está pasando mal es el protagonista, no necesita que nosotros nos lamentemos más que él.
Y si no podemos, entonces mejor ni aparecer, enviemos unas flores, o una nota diciendo, estoy contigo, te acompaño.