
Piensa que vas navegando por la vida con cierta calma, enfrentando situaciones, con altas y bajas pero llevadero y en una tarde soleada cerca de la costa, en minutos se arma esto , se te viene encima, no podés hacer de cuenta que no pasa nada, tenés que hacer las maniobras necesarias para sortear el peligro y poder llegar a puerto con vida,eso no significa que mientras hacés las maniobras no tengas un susto horrible o ganas de gritar o llorar,así me siento en este momento pero, achiqué paño y no suelto el timón, me permito que afloren todos los sentimientos con la mirada puesta en la escollera que me indica el lugar por el que llegaré a la amarra. Y pienso seguir navegando por la vida por todo el tiempo que sea posible, preferentemente hasta después de los 88. Te quiero
Foto:Francisca Stevelynck,desde el cnsi-lanacion.com